Los músicos que buscan entrar en el juego de micropagos ahora tienen una nueva opción sobre la mesa.

Una nueva plataforma llamada xSongs, diseñada por el jefe de productos de Ripple, permite a los creadores de contenido subir su música digital y venderla a cambio de tokens XRP. Los interesados en participar en el programa deben abrir una billetera digital a través de Payburner, que se encuentra desarrollado en la XRP Ledger.

Los músicos que venden su contenido a través de xSongs reciben el 100 por ciento de las ganancias, según un artículo de Craig DeWitt, jefe de productos de Ripple. Estos beneficios se entregan en forma de fondos XRP a través de pagos P2P. "xSongs está en beta y todavía estamos construyendo el mercado frontal donde puedes vender tu música", escribió DeWitt en la entrada del blog. DeWitt también dijo que Payburner estará disponible para los desarrolladores en poco tiempo.

Las cosas funcionan así: Una vez que un músico crea una cartera XRP con Payburner, debe abrir una cuenta con xSongs e importar sus credenciales de Payburner a la cuenta. Desde allí, los usuarios pueden empezar a subir su música. Cada canción o pieza de contenido de audio enviada es escaneada por xSong para asegurarse de que no contiene malware ni viola los derechos de autor.

Si bien los usuarios pueden subir música con derechos de autor, sólo el contenido original puede venderse por XRP. Una vez que una canción o pieza musical pasa esta prueba, está disponible para su compra.

La particularidad de este producto es que ofrece un servicio con tecnología Ripple, pero actualmente el mercado dispone de una gran cantidad de servicios de música basados en cadenas de bloques que ofrecen características similares. Uno de estos servicios, por ejemplo, es Audius, que entró en funcionamiento con su beta pública a principios de este año y afirma tener ya más de 20.000 usuarios únicos en su plataforma.

Otros incluyen a Ujo —respaldado por ConsenSys— y Tune.fm, construido sobre la red Hedera Hashgraph. Tune.fm anunció el mes pasado que había añadido una parte del catálogo de Beyonce a su servicio de música basado en criptomonedas.