En Resumen

  • La empresa de inteligencia Intsights dice que los criminales están recurriendo cada vez en mayor número al uso de criptomonedas en América Latina.
  • Los servicios mixtos, P2P y los intercambios criptográficos no regulados son las herramientas preferidas para lavar y lavar fondos ilícitos de forma encubierta.

La delincuencia organizada y los cárteles de la droga de América Latina recurren cada vez más a las criptomonedas para blanquear dinero y orquestar estafas, según el último informe de colaboración de la empresa de inteligencia de ciberamenazas Intsights y la empresa forense de blockchain CipherTrace.

El informe, titulado "El lado oscuro de América Latina", demuestra cómo la financiación del crimen en América Latina ha evolucionado con el auge de las criptodivisas y los intercambios entre pares y no regulados. Los investigadores de Intsights dicen que llegaron a sus conclusiones gracias al acceso a "bases de datos de acceso restringido" y a "cientos de fuentes underground (deep web y la darknet)", entre otras tácticas.

El informe afirma que los países de latinoamérica "encabezan la lista de las peores naciones del mundo para el lavado de dinero", y que el crimen organizado y los ciberdelincuentes están recurriendo a las cripomonedas para mover dinero y contratar hackers. El informe también destaca el hecho de que la extrema corrupción política en la región ayuda a los delincuentes a operar sin mucha resistencia.

Una de las formas en que los delincuentes están utilizando específicamente la criptografía es mediante la "mezcla de servicios" para ofuscar "fondos de criptografía potencialmente identificables o 'contaminados' con otros", según Intsights. Una vez "lavados" a través de los servicios de mezcla, los delincuentes siguen comerciando con su cripto moneda en otros intercambios para obtener beneficios.

Además, los delincuentes están lavando dinero a través de los numerosos mercados no regulados de América Latina, que carecen de las políticas de "conozca a su cliente" (KYC) y de las medidas contra el lavado de dinero (AML) que son comunes en los países más desarrollados. Los delincuentes utilizan estos intercambios para convertir Bitcoin en altcoins con el fin de ofuscar aún más sus fondos ilícitos y beneficiarse de ellos. Según los investigadores, estiman que el 97% de las criptomonedas lavadas termina en lugares como América Latina que tienen "regulaciones KYC/AML extremadamente relajadas".

Por si fuera poco, los delincuentes también recurren a los intercambios entre pares (P2P), que siguen siendo la forma preferida por los delincuentes de intercambiar criptomonedas por dinero fiduciario. El informe cita los intercambios P2P como LocalBitcoins, que tiene un volumen de comercio relativamente alto en América Latina, como los favoritos de los criminales para lavar dinero porque "típicamente carecen de programas AML y realizan poca o ninguna diligencia KYC".

En los últimos meses, las bolsas P2P como Paxful y Local Bitcoins han intensificado sus regulaciones para combatir esta reputación.

El informe cita el caso de la ahora notoria firma de procesamiento de pagos panameña Crypto Capital como un ejemplo prominente de cómo los criminales usan criptomonedas. Los presuntos operadores del "banco en la sombra" están acusados de ayudar a los cárteles de la droga con operaciones de blanqueo de dinero entre América Latina y Europa, entre otras fechorías.

Es un problema que difícilmente se resolverá en un futuro próximo, según los investigadores, dada la falta de leyes establecidas contra el lavado de dinero en América Latina y la deficiente aplicación de las leyes vigentes.

No obstante, el informe recomienda a las empresas que quieran combatir el cibercrimen en la región que "recojan, vigilen y analicen la inteligencia del cibercrimen", aprendan y "sigan las mejores prácticas de seguridad".