El rapero y compositor de Linkin Park, Mike Shinoda, anunció en Twitter su primera obra de arte tokenizada en la blockchain bajo la forma de un NFT token no fungible. La pieza, llamada One Hundredth Stream, apareció ayer en el sitio de subastas de NFT Zora. La puja más alta en el momento de escribir este artículo es de 18.000 Dai. Dado que el valor del DAI está vinculado al dólar estadounidense, eso supone 18.000 dólares en el mundo no digital.

El primero de muchos NFT

En un tuit posterior, Shinoda anunció que había "más cosas por venir", y procedió a exponer los méritos de los NFT (arte digital basado en Ethereum) como nuevo método de distribución para los artistas en activo. Llamando la atención sobre los "Creadores que han sido mercantilizados por las plataformas para siempre", Shinoda pasó a alabar los NFT como un área en la que "el valor de tu obra/arte/idea está definido por el mercado."

Mucho más tarde en el día, los elogios efusivos de Shinoda en Twitter sobre el arte en la blockchain continuaron: "Esto debería ser muy interesante para la gente que hace arte no convencional, o la gente a la que se le ha dicho que su arte no es arte en absoluto. Tal vez lo sea. La comunidad decidirá", tuiteó.

Si estás interesado en poseer el NFT "One Hundredth Stream", Shinoda te da hasta las 4PM PST de mañana antes de elegir la puja ganadora. La recaudación se destinará a una beca de ArtCentre que él está financiando.

¿Un nuevo movimiento artístico?

Shinoda no es, ni mucho menos, el primer artista establecido que se dedica a producir NFT. El creador de Rick y Morty, Justin Roiland, vendió su primera colección de NFT por 1.300 ETH, unos 1,65 millones de dólares.

El legendario rapero MF Doom, cuya muerte en Halloween de 2020 se anunció durante las festividades de año nuevo, dejó caer una colección de objetos wearables de realidad aumentada para sus fans. Las subastas concluyeron el día de su muerte, lo que convierte a estas máscaras en su último esfuerzo creativo anunciado.

Así pues, Shinoda está en buena compañía. A medida que el grupo de artistas de NFT crece cada día, las casas de subastas de objetos físicos podrían temblar pronto ante la nueva oleada de competidores.