La policía ha detenido a más de 700 personas en el Reino Unido y Europa, a raíz de una operación en la que se "interceptaron y decodificaron" en masa los mensajes de la aplicación de mensajería cifrada EncroChat.

Los esfuerzos combinados de las fuerzas del orden europeas condujeron a la incautación de más de dos toneladas de drogas, docenas de armas y 67 millones de dólares en efectivo, informó la BBC el 2 de julio.

La operación comenzó cuando las autoridades francesas penetraron con éxito en la red de Encrochat a principios de abril, instalando una herramienta técnica que les permitió acceder a las comunicaciones de los usuarios. Se hicieron un total de 746 arrestos después de tres meses de monitorear las comunicaciones de lo que la policía describió como un "mercado criminal".

Dame Cressida Dick, Comisionada de la Policía Metropolitana, dijo que la operación de engaño "marca un antes y un despues", añadiendo, "Estaremos desbaratando las redes de crimen organizado como resultado de estas operaciones durante semanas y meses, y posiblemente años venideros".

La Agencia Nacional del Crimen calificó la última operación como la "más grande y significativa" de la historia del Reino Unido; en ella se controlaron e investigaron más de cien millones de mensajes cifrados. Al menos 10.000 de un total de 60.000 usuarios de la empresa francesa EncroChat eran británicos, informa la BBC.

Telefono con EncroChat. Imagen: Crimesite.nl

La operación global de descifrado de Encrochat

El éxito de la represión de las comunicaciones cifradas sobre el terreno se ve correspondido por los esfuerzos igualmente tenaces que se realizan en el plano legislativo en todo el mundo. A finales de junio, los legisladores republicanos de EE.UU. presentaron un proyecto de ley que obligaría a las aplicaciones de mensajería encriptada como Telegram y WhatsApp a abrir sus registros a la policía cuando sea necesario.

Los legisladores de Rusia también tenían la intención de prohibir el uso de Telegram a principios de este año, pero finalmente se vieron obligados a retirar sus esfuerzos después de que la aplicación resultara ser una herramienta de comunicación inestimable durante la pandemia de coronavirus.

Se puede observar una tendencia similar a nivel empresarial. La empresa de videoconferencias, Zoom, declaró recientemente que ya no proporcionaría cifrado de extremo a extremo a los usuarios de sus videollamadas gratuitas, debido a la presión para que cumplieran con el FBI. Según informó Decrypt en junio, el director general de Zoom, Eric Yuan, dijo que la empresa seguiría ofreciendo opciones de cifrado para los usuarios de pago, pero que los usuarios gratuitos podrían estar compartiendo sus llamadas con el FBI a partir de ahora.

El concepto mismo de la comunicación encriptada parece estar bajo ataque de todos los lados, para bien o para mal.