Las empresas y los investigadores recurren cada vez más a la tecnología de blockchain para luchar contra la pandemia de coronavirus. Pero la preocupación sobre cómo esta lucha afecta a la privacidad y a las libertades civiles está aumentando.

En España, investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Salamanca, la Universidad de Salamanca y el Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial están trabajando ahora para hacer un seguimiento de la "evolución" del nuevo coronavirus utilizando una nueva aplicación construida sobre la IA y blockchain.

Juan Manuel Corchado y Javier Prieto dirigen el equipo que está detrás del proyecto y explicaron en una entrevista con el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos que su objetivo es proporcionar información vital a los médicos y otros profesionales de la salud de todo el mundo para ayudarles a luchar contra COVID-19. Al mismo tiempo, la aplicación está diseñada para ayudar a los gobiernos a hacer cumplir el distanciamiento social, los cierres y otros mandatos.

La aplicación creará identidades digitales para los individuos. Estos usuarios pueden entonces ingresar a la aplicación utilizando estas identidades y obtener claves privadas que actúan como licencias que les permiten realizar "tareas esenciales", según lo definido por una jurisdicción determinada, sin dejar de cumplir con las normas de distanciamiento social.

"Al proporcionar a las personas una aplicación, estamos tratando de garantizar que cumplan con las normas de cuarentena impuestas por el gobierno", dijeron Corchado y Prieto al IEEE. "Cada usuario está asociado a una identidad digital y puede registrarse con una clave privada para acceder a un certificado. Estos certificados permitirán a los ciudadanos ir de compras o al trabajo."

El producto está en línea con la dirección de organizaciones mundiales como el Foro Económico Mundial y las Naciones Unidas, que desde hace mucho tiempo han pregonado la idea de las identificaciones digitales para todos. La creciente pandemia no ha hecho más que reforzar este argumento, pero los expertos en privacidad y los defensores de las libertades civiles afirman que esta práctica suscita varias preguntas, entre ellas, cómo planean los gobiernos y otros organismos utilizar estas identificaciones y qué control pueden ejercer sobre las poblaciones.

Entre las empresas que buscan llevar al mercado aplicaciones de rastreo de coronavirus están Google y Apple. Ambos están trabajando en un proyecto conjunto diseñado para monitorear la propagación del virus. Si un usuario entra en contacto con alguien que ha sido infectado o que ha dado positivo en el test de COVID-19, la aplicación se encargará de que reciba una alerta en su teléfono.

A pesar de las promesas de privacidad de ambas compañías, algunas están haciendo sonar la alarma. Jaap-Henk Hoepman, profesor asociado de informática en la Universidad de Radboud, dijo recientemente en una columna que esto podría convertir los teléfonos inteligentes de la gente en las últimas herramientas de vigilancia, y podría ser utilizado para supervisar los hábitos y comportamientos de las personas incluso después de que la pandemia haya terminado.

La Electronic Frontier Foundation (EFF) cita los datos médicos como unos de los más sensibles del mundo, y sugiere que la digitalización de los registros médicos, si bien es capaz de revolucionar la asistencia sanitaria, podría plantear serias "ramificaciones" a nuestra privacidad. Con respecto a la respuesta del gobierno a los coronavirus específicamente, la EFF ha advertido contra el creciente uso de la tecnología de vigilancia.

"Los gobiernos de todo el mundo están exigiendo nuevos poderes de vigilancia extraordinarios destinados a contener la propagación del virus, a menudo en asociación con empresas que poseen grandes almacenes de datos personales de los consumidores", escribió la organización de protección de datos. "Muchas propuestas invadirían nuestra privacidad, disuadirían nuestra libertad de expresión, y cargarían de forma dispareja a los grupos de personas vulnerables".

No está claro cómo la aplicación que está siendo desarrollada por el grupo de investigadores españoles aborda la confidencialidad y la privacidad de los datos.

Por el momento, los investigadores dijeron en su entrevista que el principal reto al que se enfrenta el equipo es la falta de datos fiables de otras naciones que discutan cómo podría propagarse el virus. La aplicación está todavía en la fase de prueba de concepto, y el equipo también está buscando financiación adicional para ayudar a llevarla al mercado más rápidamente.