Tips

  • Los Archivos de la FinCEN son miles de documentos filtrados que muestran fallos sistémicos de los bancos y los reguladores para detener el crimen financiero.
  • Londres está fuertemente implicada en los documentos, con grandes cantidades de fondos ilícitos que fluyen a través de la ciudad.
  • Las filtraciones también muestran cómo la industria de las criptomonedas tiene su parte justa de preocupaciones por los crímenes financieros.

Unos documentos filtrados conocidos como Archivos FinCEN detallan cómo más de 2 billones de dólares de dinero sucio han sido canalizados a través de los bancos más grandes del mundo, según ha publicado Buzzfeed. Más de 2.500 documentos, incluyendo más de 2.000 informes de actividades sospechosas (SARs), documentan cómo se proporcionaron pruebas a las autoridades y cómo éstas no actuaron.

Los Archivos FinCEN (o los FinCEN Files, como se conocen en inglés) no tienen precedentes. En 2016, los Panama Papers documentaron cómo los más ricos del mundo evadieron impuestos con la ayuda de la firma de abogados Mossack Fonseca. Un año más tarde, los Paradise Papers revelaron más transacciones en el extranjero en beneficio de políticos y otras figuras públicas. Lo que hace que los Archivos FinCEN sean diferentes es que revelan pruebas sistemáticas de corrupción mundial, en lugar de las fechorías de un puñado de actores.

"A la mierda los bancos, entren en Bitcoin", tuiteó Pavol Rusnak, cofundador y CTO de Satoshi Labs, creadores de la wallet de hardware Trezor, tras conocer las noticias.

 

Hailey Lennon, consultora legal y colaboradora de Forbes para el contenido cripto, añadió: "Lo siento, cuéntame otra vez lo malo que es Bitcoin".

Los hallazgos de la FinCEN

Los archivos de la FinCEN documentan cómo la corrupción y el lavado de dinero masivos a nivel mundial corren justo bajo las narices de los reguladores y las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley.

Los archivos de la FinCEN mencionan a HSBC entre otros grandes bancos internacionales. Imagen: Shutterstock

Demuestran que el HSBC de Londres supuestamente permitió la transferencia de millones de fondos robados en todo el mundo. Según los archivos de la FinCEN, estas transacciones ocurrieron después de que las autoridades de EE.UU. encontraran pruebas de actividad ilegal.

En el Medio Oriente, se descubrió que Standard Chartered, con sede en Londres, estaba moviendo fondos para el Arab Bank en Jordania, más de diez años después de que se descubriera que los clientes de la entidad jordana estaban financiando el terrorismo.

Y se informó que el banco alemán Deutsche Bank movía dinero sucio relacionado con el terrorismo y el tráfico de drogas. Este SAR documenta la serie de transacciones que fluyeron a través del banco.

Londres, un centro de crimen y corrupción

Los archivos de la FinCEN han implicado a centros financieros de todo el mundo. Entre ellos, Londres se destaca como una capital internacional para el crimen financiero y la corrupción.

Uno de los mayores hallazgos de los Archivos FinCEN es que JP Morgan supuestamente facilitó el movimiento de más de 1.000 millones de dólares a través de una empresa londinense. En el momento de las transacciones, el banco supuestamente no tenía ni idea de quién estaba detrás del dinero. Más tarde, se descubrió que los fondos podrían pertenecer a Semion Mogilevich, un mafioso ruso encontrado en la lista de los 10 más buscados del FBI.

Uno de los asociados más cercanos de Vladimir Putin, Arkady Rotenberg, fue capturado bajo las sanciones de los Estados Unidos y la Unión Europea impuestas a Rusia en 2014 tras la anexión violenta e ilegal de Ucrania. Se suponía que Rotenberg debía ser exiliado de usar los servicios financieros en Occidente, pero según los archivos de FinCEN, ha estado comprando obras de arte caras usando el banco Barclays en Londres.

No son sólo los grandes bancos de Londres los que se han visto atrapados en los hallazgos. Los Archivos FinCEN también muestran cómo el infiltrado del Kremlin, Lubov Chernukhin, ha financiado al partido conservador gobernante del Reino Unido con 1,7 millones de libras (2,1 millones de dólares).

Pero los hallazgos no se limitan al mundo de las finanzas tradicionales.

Cómo se relacionan los Archivos FinCEN con las criptomonedas

Los documentos filtrados muestran cómo la industria de las criptomonedas, plagada de estafas, hackeos y esquemas Ponzi, está conectada con el crimen financiero tradicional.

Mayzus Financial Services, una empresa de procesamiento de pagos en línea que presuntamente prestó servicios a clientes involucrados en la infame red de blanqueo de dinero BTC-e, se menciona en 36 SARs que figuran en los archivos de la FinCEN. De acuerdo con Trustnodes, estos 36 SARs hacen de Mayzus Financial Services la entidad más frecuentemente citada en toda la fuga masiva de documentos.

Tras el arresto del presunto propietario de BTC-e, Alexander Vinnek, Mayzus Financial Services declaró que podría haber tenido entre sus clientes "personas jurídicas que podrían ser operadores de la bolsa BTC-e, o personas privadas que podrían ser propietarios o empleados de la bolsa BTC-e". Su declaración también decía que la información sobre estos individuos fue "remitida a los organismos de aplicación de la ley de Gran Bretaña".

El escándalo de OneCoin es una de las prominentes historias del mundo cripto que salieron de los archivos de FinCEN. Imagen: Shutterstock

La preocupación que suscitan los archivos de la FinCEN es que apenas se han adoptado medidas cuando se presentan los informes de actividades sospechosas.

Además, se ha demostrado que el Bank of New York Mellon, uno de los bancos más antiguos de los Estados Unidos, ha transferido más de 100 millones de dólares relacionados con el supuesto esquema Ponzi, OneCoin. Por un valor total de 137 millones de dólares, las transacciones se señalaron a las autoridades estadounidenses, después de que se sospechara que se habían utilizado como medio para ocultar el verdadero origen de los fondos ilícitos.

Los bancos y los reguladores gastan mucha energía en averiguar cómo gestionar el riesgo de reputación. Tal vez tomar en serio los informes de actividades sospechosas sería un buen comienzo.