Tips

  • El grupo Police Accountability Now ha creado el protocolo PAN, una base de datos basada en la blockchain y resistente a la censura para registrar la mala conducta de la policía.
  • La base de datos está construida sobre Ethereum y la plataforma de almacenamiento distribuido del Sistema de Archivos Interplanetarios (IPFS).
  • El grupo sostiene que los agentes de policía que sospechen de mala conducta en su departamento podrían utilizar la base de datos para informar anónimamente de los incidentes.

Tras el asesintato de George Floyd estando bajo custodia policial, la conducta de los oficiales ha pasado a ser el centro de atención. La necesidad de transparencia y rendición de cuentas ante los múltiples casos de brutalidad policial que quedan impunes ha reunido a personas de todas las tendencias políticas, y el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó recientemente una orden ejecutiva para crear una base de datos de la policía nacional sobre conductas indebidas para catalogar los incidentes.

Pero los esfuerzos liderados por el gobierno federal llevan tiempo, y otros están interviniendo para llenar el vacío. Una organización, Police Accountability Now (que se traduce como Responsabilidad Policial Ahora), ha desarrollado el protocolo PAN, una solución basada en una cadena de bloques construida sobre el Ethereum y el Sistema de Archivos Interplanetarios (IPFS). Su objetivo es proporcionar una base de datos anónima y resistente a la censura de las denuncias y quejas sobre la mala conducta de la policía y casos de brutalidad policial en el país.

A través de las solicitudes de la FOI (ley que trata el tema de la libertad al acceso de la información en casos judiciales), el grupo espera reunir una lista de nombres y números de placa de los oficiales de cada departamento importante, para que los miembros problemáticos de la fuerza no puedan esconderse detrás de un número.

Un portavoz de Police Accountability Now señala la cultura del "Escudo Azul" de los sindicatos de la policía, un código de silencio que desalienta a los miembros a hablar en contra de la mala conducta, como una barrera para la reforma de la policía. En una entrada del blog, la organización PAN anima a los oficiales a ser usuarios activos de la plataforma, dándoles un mecanismo anónimo para informar del comportamiento de sus colegas sin miedo a represalias.

El grupo cita el proyecto "Settling for Misconduct", un directorio de demandas por brutalidad policial en Chicago que totalizaron 300 millones de dólares en acuerdos, como prueba de la necesidad de dicha base de datos, junto con las frecuentes obstrucciones de las fuerzas del orden a las investigaciones de la reportera de Reason, C.J. Ciaramella, sobre la mala conducta policial.

Registros policiales y control social

¿Por qué los registros de la policía están tan escondidos de la vigilancia pública? Es una combinación de leyes y fuertes contratos sindicales.

Según una investigación realizada por la Radio Pública de Nueva York, el expediente disciplinario de un oficial de policía es confidencial en 23 estados y tiene límites en cuanto a lo que puede ser liberado en otros 15 estados. Los 12 estados restantes tienen normas sobre la transparencia total, mientras que el Estado de Nueva York recientemente derogó una ley que eximía a los registros de la divulgación en virtud de la Ley de Libertad de Información del estado.

En su mayor parte, la policía también disfruta de una fuerte protección sindical, por lo que es difícil despedir a un oficial que se enfrenta a acusaciones de mala conducta. Un estudio de la Universidad de Chicago encontró que las quejas relacionadas con la brutalidad policial entre los oficiales aumentaron alrededor del 40% después de que un fallo judicial de Illinois les permitiera sindicalizarse, mientras que un estudio de la Revista Jurídica de la Universidad de Pensilvania encontró que el contrato medio de la policía en los EE.UU. da a los oficiales de policía hasta cuatro niveles de revisión por un delito de despido.

El problema mundial de la brutalidad policial impune

Las quejas sobre la opacidad de las fuerzas del orden no es sólo un problema americano. En Canadá, los periodistas se quejan regularmente de la tardanza de las solicitudes en virtud de las leyes canadienses de acceso a la información. La Real Policía Montada del Canadá está siendo investigada por la Oficina del Comisionado de Información por la lentitud de sus respuestas a las solicitudes en virtud de las leyes de acceso a la información.

Si el protocolo PAN despega en los EE.UU., podría convertirse en un movimiento global para la responsabilidad de la policía.

Esta historia fue producida en colaboración con nuestros amigos de Forkast, una plataforma de contenidos centrada en la tecnología emergente en la intersección de los negocios, la economía y la política, desde Asia hasta el mundo.