En Resumen

  • La moneda digital del banco central de las Islas Marshall se lanzará en la cadena de bloques de Algorand.
  • La nación insular pretende reducir su dependencia del dólar estadounidense, que es actualmente su moneda nacional.
  • El FMI ya advirtió anteriormente contra el proyecto.

Una de las primeras monedas digitales del banco central del mundo se construirá sobre la blockchain Algorand, anunció hoy la Fundación Algorand.

La República de las Islas Marshall, que logró la independencia de los Estados Unidos en 1979, tiene planes de desarrollar desde febrero de 2018 una moneda digital respaldada por el Estado, la moneda soberana de las Islas Marshall (SOV). La moneda está diseñada para reducir la dependencia de la pequeña nación insular del dólar estadounidense, que es actualmente la moneda nacional de la República.

Dada la lejanía de las islas, una moneda digital basada en una blockchain también ayudaría a reducir las tasas de las transacciones transfronterizas, escribió David Paul, Ministro de Asistencia al Presidente de las Islas Marshall, en un ensayo en septiembre de 2019.

En una declaración, Jim Wagner, cofundador y Director Técnico de SFB Technologies, que está produciendo la moneda, dijo que se seleccionó a Algorand porque tiene la "funcionalidad necesaria para emitir, gestionar y distribuir el SOV a nivel mundial". Esta asociación asegura que el SOV se construirá en una plataforma escalable y segura".

El suministro de Soberanos crecerá un 4 por ciento cada año, y se introducirá a través de una pre-venta simbólica, que se espera que comience este año. La gente puede comprar los derechos de la moneda a través de subastas, que serán liberadas después de un período de tiempo determinado.

Pero no todo el mundo está de acuerdo con los planes de las Islas Marshall para su propia moneda digital del banco central.

El Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, criticó duramente los planes de la República de emitir una moneda digital. En un informe de septiembre de 2018, advirtió en contra de la emisión y alertó sobre los "posibles costos derivados de los riesgos económicos, de reputación, Antilavado de dinero, financiamiento al terrorismo y de gobernanza" que podrían surgir.

Y, en noviembre de 2018, ocho legisladores votaron una moción de censura contra la entonces presidenta en funciones, Hilda Heine, en parte debido a su decisión de emitir el SOV.

No obstante, la República de las Islas Marshall parece dispuesta a seguir adelante. Y una vez que la moneda se registre en la cadena de bloques de Algorand, no habrá vuelta atrás.