En Resumen

  • La Identidad Digital Descentralizada o SSI es una rama que ha crecido considereblemente como una forma de gestionar datos personales sin depender de un ente central
  • Existen numerosas iniciativas en latinoamérica que presentan soluciones SSI basadas en la blockchain
  • Sin embargo, parece que muchas de ellas gozan de gran publicidad a pesar de ofrecer muy poco por ahora

No hay duda de que en una era digital, donde nuestra vida real se extiende al mundo virtual, existe un alto el interés por entender las aplicaciones que se realizan sobre los proyectos de Identidad Digital Descentralizada —más conocidos como Self Sovereign Identity (SSI), en en inglés. 

Y es que cada resulta más necesario conocer y controlar nuestros datos digitales, para que ninguna gran empresa tecnológica haga negocios con nuestra información privada.

Es así como la Alianza Blockchain Iberoaméricana junto a la organización Blockchain España y Simeetup acaban de publicar un informe titulado ‘El Ecosistema de la Identidad Digital Descentralizada en el mundo Iberoaméricano’, una muestra que resalta avances, necesidades y errores sobre la comunidad SSI en el ámbito Iberoaméricano en los últimos años, cuyos autores son Álex Preukschat y Lucas Carmona.

En conversación con Decrypt, Álex Preukschat, fundador de Blockchain España y coautor del informe, asegura que “el mercado blockchain está muy desconectado del mundo del Self Sovereign Identity, hay un gap (brecha) muy grande que no ha hecho posible una integración real, desafortunadamente las corporaciones tampoco están muy integradas en este sistema”.

Hasta la fecha, el proyecto más maduro dentro del ecosistema es el de uPort, que forma parte  ConsenSys (empresa que financia a Decrypt). Este es un proyecto que opera sobre la blockchain de Ethereum y hasta hace poco fue capitaneado por Andrés Junge y Pelle Braendgaard.

Sin embargo, la referencia SSI del mundo blockchain iberoaméricano es el proyecto DIDI, de la ONG Bitcoin Argentina y que funciona sobre la blockchain pública de la empresa argentina de smart contracts en Bitcoin, RSK, una iniciativa que, en colaboración con el Banco Interamericano de desarrollo (BID), se lleva a cabo en el Barrio Padre Múgica de Buenos Aires.

DIDI Aún está en fase de experimentación, pero sus responsables esperan aprender y desarrollar un producto que funciones como inclusión financiera en el popular barrio bonaerense.

Igual de importantes son los proyectos que lídera el consorcio Alastria en España y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en América Latina. Ambas organizaciones trabajan conjuntamente a través de la alianza LaCChain. De los principales proyectos, el informe destaca a “Alastria por el acceso que tienen las empresas españolas a los proyectos de SSI que está fomentando la Unión Europea. En el caso del BID por su posición privilegiada de acceso en la región y sus recursos financieros como organismos internacionales”. 

A pesar de las initivas en Latinoamérica, no hay duda de que los proyectos de Identidad Digital Descentralizada se concentran en Norteamérica, Europa y en algunas zonas de Corea del Sur, Australia o Nueva Zelanda, asegura el informe. La razón de esto es que allí se concentra el capital, el talento y el mundo emprendedor tecnológico.

Mucho ruido y pocas nueces

“En el mundo iberoamericano se hace mucho márketing sobre la innovación, es un maquillaje de ruido comercial”, asegura Preukschat, quien cree que esta “ilusión de la innovación como instrumento de marketing, se convierte en una forma de crear una imagen de vanguardia, modernidad y progreso, pero sin intencionalidad de innovar de forma real. Este fenómeno obviamente existe también en los países más avanzados, pero en el mundo iberoamericano es más marcado”. 

Para dejar esta ilusión, Preukschat enfatiza la necesidad de crear entorno para una sólida   financiación, que sean sólidos, constantes y permanezcan en el tiempo. Sólo así se puede realmente crear innovación. A base de ensayo y error. 

“La clave, no sólo para el mundo SSI iberoamericano, sino para el mundo de la innovación tecnológica, en general, es que necesitamos redes de financiación. La forma natural para que esto suceda es que otros emprendedores de éxito inviertan en la siguiente generación. Pero no sólo eso. Los países tienen la oportunidad de crear entornos favorables para atraer al talento y al capital. Y si no lo logran, el talento y el capital van a seguir eligiendo buscar oportunidades en los entornos más favorables”, resalta Álex Preukschat.