El CEO de Euro Pacific Capital, Peter Schiff, supuestamente “perdió” toda su inversión en criptomonedas, luego de que una falla en su wallet le impidiera poder hacer uso de sus tan odiados tokens.

La explicación que dió es un tanto extraña: “Acabo de perder todos los #Bitcoin que he tenido. Mi cartera se averió de alguna manera y mi contraseña ya no es válida,” aseguró el quincuagenario inversionista, “sabía que poseer Bitcoin era una mala idea, ¡pero nunca me di cuenta de cuan mala podía ser!”

Si bien resulta extraño que una wallet repentinamente “se averíe de alguna manera” lo cierto es que el problema se hubiera podido solucionar fácilmente restaurando la frase secreta en una nueva wallet. Pero con cada una de las respuestas de Peter Schiff, quedaba claro que su falta de compresión sobre como funcionan las criptomonedas, jugó un papel preponderante en esta serie de infortunados eventos.

Anthony Pompliano —un maximalista con quien había debatido— quiso corregirlo, señalándole que un programa no puede simplemente “olvidar” un password. “Traducción: ¿Tu olvidaste tu contraseña?” le comentó en un tuit, a lo que Schiff respondió: “No olvidé mi contraseña.  Lee mi tweet.  Mi wallet olvidó mi contraseña.”

Entre sarcasmo, burlas y una verdadera voluntad para ayudar, varios expertos le comentaron que bastaba con restaurar las llaves privadas, o la passphrase de la wallet para que volviera a tener acceso a sus tokens, pero Peter Schiff confirmó las sospechas de todos: Nunca anotó la frase, nunca respaldó las llaves y nunca realizó ninguna práctica de seguridad típica de quien tiene algún contacto con criptomonedas

Por mucho que Schiff quiera culpar a la arquitectura del Bitcoin de su “desgracia”, lo cierto es que el no haber respaldado la semilla de su cartera es una muy mala práctica, ya que precisamente Bitcoin tiene como característica el hecho de darle control a los usuarios de sus fondos.

Existe un refrán muy famoso que reza: "con un gran poder viene una gran responsabilidad", y éste adquiere especial validez en el mundo de las criptomonedas: Nadie puede controlar los fondos de los usuarios, por lo que nadie se los puede devolver si pasa algo (pero tampoco nadie se los puede quitar tampoco)

Un asunto serio que se debe tratar si en verdad se espera conseguir una adopción masiva

Schiff asegura que no olvidó su password, y que el password original no desbloquea su cartera. Por muy atípica que esta situación pueda ser, cualquier restauración de una wallet a través de la semilla o a través de las llaves privadas otorga acceso a los tokens. Y a menos que se trate de una wallet custodia con servicio técnico, poco más puede hacer el infortunado hodler.

La situación de Schiff resulta preocupante ya que muestra una realidad que hay que tocar para conseguir ese sueño de adopción masiva. Si bien resulta agradable la sensación de “tener el control”, el usuario promedio en muchos casos prefiere la sensación de seguridad que otorgan los sistemas tradicionales. Y siempre está latente el peligro de olvidar dónde se guardan las llaves, o de perderlas por algún hecho fortuito.

El ecosistema evoluciona, y opciones como las wallets multifirma o la recuperación social de llaves implementada por HTC en su línea de smartphones Exodus, son ejemplos de que existe una preocupación legítima por resolver este problema.

Pero mientras tanto, hay que tener un poco de conciencia sobre el funcionamiento de esta tecnología y recordar que, siglos atrás, muchos piratas escondieron fortunas y no hay evidencia de que alguno de ellos hubiese culpado a los mapas de haber perdido la ubicación de sus tesoros.