En Resumen
- Patrick Witt, asesor cripto de la Casa Blanca, anticipó un "gran anuncio" en semanas sobre la reserva estratégica de Bitcoin desde la conferencia Bitcoin 2026.
- El Tesoro de Scott Bessent no compra Bitcoin adicional, limitando la reserva a activos decomisados sin autorización del Congreso para nuevas adquisiciones.
- Expertos advirtieron que el ejecutivo no puede comprar BTC en mercado abierto ni vincular a la próxima administración sin una asignación presupuestaria del Congreso.
Más de un año después de que el presidente Donald Trump firmara la orden ejecutiva que creó la reserva estratégica de Bitcoin de Estados Unidos, una figura clave de la Casa Blanca ha insinuado el marco operativo y legal de la reserva, aun cuando el Tesoro sigue descartando nuevas compras de Bitcoin.
Patrick Witt, director ejecutivo del Consejo de Asesores del Presidente para Activos Digitales, dijo ante un panel en la conferencia Bitcoin 2026 celebrada el lunes en Las Vegas, que la administración ha pasado meses "descubriendo" las interpretaciones legales necesarias para proteger Bitcoin que terminaría en el balance del gobierno.
Witt señaló que se espera un "gran anuncio" en cuestión de semanas, describiéndolo como un "avance" que el poder ejecutivo puede concretar antes de que el Congreso actúe mediante legislación.
Vale la pena señalar que esta conferencia anual es también donde el presidente Trump prometió por primera vez una reserva estratégica de Bitcoin en 2024. Meses después, su administración le dijo a una mesa redonda privada de la industria que quería adquirir la mayor cantidad de Bitcoin posible, una posición de la que el Tesoro se ha retractado desde entonces.
Sin embargo, la brecha entre la ambición del ejecutivo y lo que el Tesoro y el Congreso han logrado concretar pesa ahora sobre las últimas declaraciones de Witt.
A finales de julio del año pasado, el propio informe de política cripto de 168 páginas de la Casa Blanca no hizo mención alguna de un plan de adquisición. Semanas después, el secretario del Tesoro Scott Bessent afirmó que el gobierno no compraría Bitcoin adicional, limitando el crecimiento de la reserva a los activos obtenidos mediante decomisos de las autoridades.
El secretario Bessent no ha revertido públicamente esa posición desde entonces, y esas acciones han dejado las nuevas compras en manos del Congreso.
En el mismo panel del lunes en la conferencia, el representante Nick Begich (R-AK) dijo que su proyecto en la Cámara, acompañante del BITCOIN Act de la senadora Cynthia Lummis, será reintroducido en las próximas semanas bajo un nuevo nombre, como la "American Reserves Modernization Act", tras conversaciones con el Comité de Servicios Financieros de la Cámara con el objetivo de ampliar el apoyo entre los legisladores.
Begich agregó que el Congreso debería "consolidar los logros" de la postura pro-Bitcoin de la administración actual antes de que otra administración pueda revisar la política.
Los desafíos que se avecinan
En cualquier caso, lo que la Casa Blanca puede hacer realmente podría ser más limitado de lo que Witt sugiere.
Si bien la orden ejecutiva del presidente Trump para establecer la reserva y el stockpile cripto "consolidó con éxito" el Bitcoin proveniente de decomisos penales, "el poder ejecutivo carece de autoridad para comprar Bitcoin en el mercado abierto sin una asignación presupuestaria del Congreso", dijo Matthew Pinnock, director de operaciones de Altura DeFi, a Decrypt.
La misma restricción determina lo que el anuncio de Witt puede contener en la práctica, explicó Pinnock, añadiendo que el presidente de Estados Unidos no puede autorizar nuevas adquisiciones de Bitcoin, construir infraestructura de custodia independiente ni vincular a la próxima administración, porque "cualquier nuevo gasto requiere una asignación del Congreso, y las órdenes ejecutivas no tienen peso legislativo".
Sin emabargo, añadió que la próxima administración "puede revertirlas el primer día con un trazo de pluma".
Pinnock señaló que la retractación de Bessent respecto a las compras presupuestariamente neutras ha complicado más de lo necesario el proceso en el Comité Bancario del Senado, eliminando lo que calificó como "el argumento más defendible del proyecto ante los miembros escépticos".
Los anuncios realizados en el circuito de conferencias cripto, aparentemente orientados a "reforzar" una postura partidista, han tenido "casi ningún impacto significativo" en la reserva, según afirmó.

