En Resumen
- BlockFills confirmó que su operadora Reliz Ltd. se presentó en quiebra bajo el Capítulo 11 en Delaware junto a tres entidades afiliadas.
- Dominion Capital alegó que BlockFills mezcló activos de clientes con fondos propios, generando un déficit de $77M al cierre de 2025.
- El abogado Andrew Rossow comparó el caso con el colapso de FTX, aunque a una escala significativamente menor.
El proveedor de liquidez y trading de criptomonedas BlockFills confirmó el domingo que su operadora, Reliz Ltd., presentó una solicitud de quiebra bajo el Capítulo 11 en Delaware junto a tres entidades afiliadas.
BlockFills señaló que el proceso del Capítulo 11 permitirá a la empresa avanzar en una reestructuración mientras trabaja con clientes, acreedores e inversores para estabilizar las operaciones y explorar fuentes adicionales de liquidez.
El anuncio de la compañía llega después de una demanda presentada en febrero por el acreedor Dominion Capital, que llevó a un juez federal en Nueva York a congelar Bitcoin vinculado a una disputa con un cliente y ordenar a la firma que rindiera cuentas y segregara los fondos de sus clientes.
Dominion Capital alegó que BlockFills malversó y mezcló los criptoactivos de sus clientes, ocultó pérdidas y se negó a devolver fondos tras suspender los retiros.
Según se informó, BlockFills admitió durante llamadas con clientes a principios de febrero de este año que los activos de los clientes estaban agrupados junto a los fondos de la empresa en un único balance. La firma también habría informado a sus clientes que dicha práctica le había dejado un déficit en el balance de aproximadamente $77 millones al cierre de 2025.
Dominion alegó además que BlockFills utilizó los activos agrupados de los clientes para cubrir gastos y pérdidas de la empresa, incluyendo costos vinculados a operaciones de minería de criptomonedas, compra de equipos de minería, y acuerdos y préstamos con otras firmas cripto.
Además, afirmó que tenía 70,5 BTC en la plataforma de BlockFills cuando se suspendieron los retiros, y posteriormente solicitó una congelación de activos para proteger esos fondos.
A principios de este mes, un juez federal en Nueva York emitió una orden de restricción temporal que congeló los activos, valorados en aproximadamente $4,8 millones en ese momento, y ordenó a la firma rendir cuentas y segregar los fondos de sus clientes mientras el caso continúa.
Decrypt contactó a ambas partes para obtener comentarios.
'Zona intermedia'
Observadores legales señalan que el caso plantea preguntas sobre cómo los exchanges institucionales de criptomonedas gestionan los activos de sus clientes y qué protecciones tienen estos cuando dichas firmas quiebran.
El caso es "estructuralmente similar a lo que los reguladores alegaron en el colapso de FTX, pero a una escala mucho menor", afirmó Andrew Rossow, abogado de asuntos públicos y CEO de AR Media Consulting, a Decrypt.
El caso FTX, que culminó con el colapso del exchange y condenas penales por fraude contra sus exejecutivos, demostró cómo los exchanges de criptomonedas que carecen de normas obligatorias de segregación de activos pueden exponer a los clientes a pérdidas si los fondos de la empresa y los depósitos de los clientes se mezclan, explicó Rossow.
"BlockFills ocupaba una zona intermedia: orientada a instituciones, cercana a la custodia, pero sin ser un bróker-dealer registrado en el sentido tradicional", señaló.
La pregunta clave para los tribunales y los acreedores, agregó, es cuándo la dirección supo que los fondos de los clientes estaban comprometidos y qué información se divulgó antes de la suspensión de los retiros.
Sin embargo, el tratamiento legal de los criptoactivos de los clientes en procesos de quiebra sigue sin estar resuelto, según Rossow.
En el caso Celsius, por ejemplo, los tribunales analizaron si las criptomonedas en cuentas de rendimiento eran propiedad del cliente o parte de la masa concursal.
Tal distinción implica que algunos clientes de BlockFills podrían ser tratados como acreedores sin garantía en lugar de como propietarios de activos con derechos prioritarios, explicó.
Las contrapartes con operaciones abiertas o garantías vinculadas a BlockFills también podrían enfrentar demoras por la suspensión automática que impone la quiebra, aunque ciertos contratos financieros pueden calificar para excepciones dependiendo de su estructura, añadió.

