El Banco de la Reserva de la India (RBI por sus siglas in inglés) respondió formalmente a una petición de la Asociación de Internet y Tecnología Móvil de la India (IAMAI) en la que solicitan una reconsideración respecto a la posición que mantiene ante las criptomonedas, prohibiendo a los bancos y organismos proveedores de servicios financieros de hacer operaciones con criptomonedas.

La petición de la IAMAI buscaba revocar una decisión de 2018, que marcó prácticamente la cúspide de la política “anti cripto” del país, pero en una demostración de maniobra discursiva, el ente financiero respondió que en realidad las criptomonedas no estaban baneadas en el país, sino que simplemente se había impuesto un cerco a las entidades reguladas para prevenir los riesgos asociados a la actividad.

"En primer lugar, el RBI no ha prohibido las monedas virtuales en el país. El RBI ha ordenado a las entidades reguladas por él que no presten servicios a las personas o entidades que comercian o liquidan monedas virtuales” respondió la máxima institución financiera del país en una declaración jurada. “El RBI ha logrado impedir que las entidades reguladas por él se involucren en actividades que plantean riesgos de reputación y financieros junto con otros riesgos legales y operativos”

Entre los “riesgos legales y operativos” mencionados por el banco se encuentran el financiamiento al terrorismo, compra ilícita de armas y drogas, y otras actividades similares.

Todos son iguales...

El problema del uso de criptomonedas para actividades ilegales es quizá el argumento más popular entre reguladores al momento de esgrimir sus preocupaciones ante el uso de tecnologías descentralizadas y con cierto grado de anonimato para procesar pagos.

Sólo a modo de ejemplo, mientras que el Secretario del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos cuestionaba el uso de criptomonedas como un posible camino para facilitar el lavado de dinero similar a tener una cuenta en un banco suizo ,un reporte de la Interpol revelaba que el uso de dinero en efectivo era aún el método de movilización de valor favorito de delincuentes.

Mientras tanto, al otro lado del mundo, los reguladores no tienen el mismo tono ambiguo. Mientras la Comisión de Valores y Bolsa de los Estados Unidos acepta que las criptomonedas son difíciles de comprender en su totalidad, otros países como Brasil, prefieren un tono más directo para llegar a la misma conclusión: Las plataformas de intercambio de criptomonedas son un invitado molesto en el mundo de las finanzas tradicionales y la banca les hará la vida imposible… mientras pueda.