Un nuevo hard fork de Ethereum, el "Muir Glacier", está a punto de lanzarse, muchos meses antes de lo previsto. La red se actualizará cuando se active el bloque número 9.200.000, que los sitios de exploración de bloques Etherscan y Ethernodes predicen que serán minados el miércoles 2 de enero.

El sorpresivo anuncio, que llegó justo antes de Navidad, enfureció a los operadores de nodos, que tendrán que prepararse para el fork en medio de sus sus vacaciones.

Muir Glacier sólo aporta una mejora, el EIP 2384, que retrasa una bomba de tiempo en el algoritmo de consenso de prueba de trabajo del Ether conocido como "Edad de Hielo".

Si usas una exchange importante (como Binance o Coinbase), un servicio de wallets (como Trust Wallet o Coinbase Wallet) o una billetera física, (Ledger, Trezor, D'cent), no tendrá que mover un dedo. Pero si operas un nodo o eres un minero, tendrás que descargar la última versión del cliente Ethereum y actualizar tu nodo para seguir jugando.

Entonces, ¿qué hace la actualización?

Para mantener su mecanismo de prueba de trabajo funcionando sin problemas, la red Ethereum mantiene un tiempo medio de validación de bloques -entre diez y veinte segundos- manipulando la dificultad de la minería. Por separado, hay una "bomba de dificultad", que aumenta la complejidad de la minería cada 100.000 bloques.

Si la bomba de dificultad aumenta demasiado el tiempo de resolución de problemas, "resulta en una degradación de la usabilidad del Ethereum debido a la espera de la confirmación de las transacciones y de los Dapps, ya que todo tarda más tiempo en toda la red", explicaron los llamados Ethereum Cat Herders (los colaboradores que ayudan a coordinar hard forks). En otras palabras, el sistema puede atascarse y ralentizarse hasta dejar a la red de rodillas.

El nuevo EIP retrasa la bomba de dificultad por otros 4.000.000 de bloques, o sea unos 611 días, lo que significa que la red entera no se congelará antes de que Ethereum cambie a un mecanismo de prueba de participación (Proof-of-stake).

Un Fork Apresurado

Los desarrolladores de Ethereum esperaban que el fork cayera más tarde en 2020, pero inesperadamente anunciaron la actualización dos días antes de Navidad, y dijeron que ocurriría el día de Año Nuevo. Esto irritó a varios operadores de nodos que se quejaron de que tendrían que trabajar durante las fiestas.

Además, la actualización llega un poco más de tres semanas después de Estambul, otro hard fork que ocurrió el 7 de diciembre.

La razón de la precipitada actualización, según los Cat Herders, es que los desarrolladores del Ethereum se equivocaron en las matemáticas. Ellos esperaban que la bomba de dificultad comenzara a representar un riesgo para mediados de 2020, lo que significa que el EIP podría ser retrasado por un tiempo después de Estambul. Pero "esas estimaciones estaban equivocadas", escribió Hudson Jameson, un desarrollador del Ethereum, en el anuncio sobre la bomba de dificultad.

Tal como se describe en la página web Ethereum publicada para el EIP, los investigadores notaron que la bomba de la dificultad estaba teniendo un impacto demasiado fuerte en la red el 5 de octubre. Revisaron sus cálculos y estimaron que la bomba se aceleraría exponencialmente, lo que significaba que la red vería tiempos de confirmación de bloque de 20 segundos hacia finales de diciembre, y tiempos de bloque de 30 segundos para febrero. "Esto comenzará a hacer que la cadena se hinche y sea más costosa de usar", escribieron.

Aunque la actualización se produjo antes de lo esperado, es un déjà vu de nuevo para los operadores de los nodos del Ethereum y los mineros. La actualización es el último de varios retrasos de la bomba de dificultad. Los retrasos anteriores se implementaron a través de EIP-649 y EIP-1234, que salieron a la luz en 2017 en Byzantium Hard Fork y en 2019 con el Constantinopla Hard Fork respectivamente.