Tips

  • Un estudio muestra que los mercados de criptomonedas son un valioso indicador de riesgo sistémico para el sistema financiero tradicional en tiempos de crisis.
  • La investigación sugiere que el comercio de criptodivisas podría restringirse en tiempos críticos.
  • Sin embargo, los investigadores admiten que detener los criptomercados podría ser una "misión imposible".

En un estudio reciente publicado en el blog de la Facultad de Derecho de la Universidad de Oxford, los investigadores sostuvieron que el comercio de criptomonedas debería restringirse en tiempos de crisis, a fin de prevenir el riesgo sistémico para el sistema financiero tradicional.

En el informe, los investigadores Hadar Jabotinsky y Roee Sarel sugirieron que el comportamiento de los mercados de criptomonedas es un valioso indicador de riesgo sistémico para el sistema financiero tradicional en tiempos de crisis. A medida que el sector criptográfico se entrelaza más con las instituciones financieras tradicionales, señalaron, aumenta el riesgo de que una institución financiera se derrumbe y cause un efecto de cascada.

"En resumen, si, como sugieren nuestras conclusiones, los inversores consideran inicialmente que el criptomercado es un sustituto de los mercados financieros tradicionales en tiempos de crisis, entonces su regulación puede ayudar a prevenir el riesgo sistémico para los mercados financieros "reales", escribieron.

Restringiendo el comercio de criptomonedas para salvar los mercados tradicionales

Una posibilidad sería restringir de alguna manera el comercio de criptodivisas en un momento de crisis. Hay paralelos para esto en los mercados tradicionales, pero también hay desventajas en este enfoque, dijeron los investigadores.

Los mercados bursátiles se detuvieron por tercera vez sin precedentes debido al susto del coronavirus. (Imagen: Shutterstock)

Los reguladores deben tener cuidado de no socavar los beneficios que hacen que el criptomercado sea potencialmente más fiable en un momento de crisis, aconsejan los investigadores. Destacan los tokens de valores, en particular, como una forma en que las empresas podrían recaudar dinero en efectivo si los mercados tradicionales se desploman, "lo que aliviaría las restricciones de liquidez y reduciría el riesgo de una corrida bancaria".

Cualquier intervención debe ser sensible al tiempo, dijeron Jabotinsky y Sarel, pero admiten que detener los criptomercados puede ser una "misión imposible".

¿Son las criptomonedas una fuente fiable de liquidez?

Jabotinsky y Sarel estaban interesados en saber por qué los mercados de criptomonedsa dieron un giro de 180 grados en marzo, cuando la crisis del coronavirus se agudizó. Su artículo, "Cómo afecta la crisis a las Criptomonedas: Coronavirus como un caso de prueba", discute la naturaleza de las criptodivisas como un "refugio seguro", y cómo la regulación puede ser informada por los patrones de comercio criptográfico durante tiempos de crisis global.

Jabotinsky y Sarel miraron el período entre el 1 de enero y el 11 de marzo. Encontraron que los volúmenes de comercio y los topes de mercado de las 100 principales criptodivisas aumentaron junto con el número de casos identificados de COVID-19. Sin embargo, esta correlación positiva luego se invirtió; observan explicaciones contradictorias para sus hallazgos.

Su investigación sugiere que inicialmente los comerciantes consideraban las criptodivisas como una fuente fiable de liquidez y un activo eficaz como refugio seguro. Pero esta tendencia comenzó a invertirse alrededor del 28 de febrero, cuando el número de casos mundiales llegó a 50.000. Sugieren que, durante este período, los inversores comenzaron a responder con más fuerza al número de muertes que a las nuevas infecciones. Estas últimas, durante el mismo período, comenzaron a disminuir.

Sostienen que esto podría significar que los comerciantes interpretaran una aparente pausa en la propagación de la enfermedad como un signo positivo para los mercados financieros más amplios, lo que los impulsaría a volver a los activos tradicionales.

Pero, en particular, la tendencia negativa no se invirtió, aunque el número de nuevos casos comenzó a aumentar exponencialmente a principios de marzo.