La famosa Antorcha Lightning volvió recargada en su segunda edición y tampoco está exenta de polémica. Luego del primer experimento que terminó en manos de una organización venezolana, Hodlnaut encendió la llama por segunda vez en enero de este año para unir a la comunidad de usuarios de criptomonedas alrededor del mundo.

La antorcha se ha propagado a un ritmo frenético, superando la centena de rebotes en países de los cinco continentes. Pero el camino no ha sido fácil y toda la comunidad ha presenciado los altibajos del sistema.

La lógica del evento es simple. Una persona recibe una cantidad de satoshis a través de la Lightning Network, añade un poco más y lo envía a otra persona de su confianza, quien debe replicar este comportamiento; promoviendo una cadena de confianza en la que una comunidad se envía unos cuantos satoshis simplemente por el gusto de compartir la misma pasión.

Un camino bonito pero accidentado

Pero las cosas no han sido color de rosas. El primer tropiezo de la Antorcha se produjo cuando el Usuario Raspithor anunció que había recibido la antorcha. Todo iba bien hasta que intentó —infructuosamente— pasarla a varios usuarios.

El problema era el mismo. No se podía encontrar una ruta hasta el destinatario. Raspithor intentó con varios solicitantes y no pudo. Al final tuvo que pedir disculpas a una comunidad que ya se encontraba nerviosa. “Aguanten un poco. Estamos tratando de solucionar este pequeño “hipo” en la cadena” compartió en sus redes sociales

Finalmente, luego de varios intentos, pudo enviarla a un usuario de nombre Phil Geiger. La antorcha seguía su camino.

Sin embargo, los problemas apenas comenzaban, y esta vez la falla no fue tecnológica sino humana. El usuario Jimmy Homma envió 1.070.000 satoshis a “Gregor Mendel”… Y hasta allí se supo de este usuario.

Los intentos de contactar a Gregor Mendel, por lo que Homma decidió asumir las pérdidas y enviar de su propio dinero 1.070.000 satoshis a otra persona mas confiable. La antorcha, luego de esta caída, continuaba su marcha a manos de Yoda.

La antorcha había sobrevivido un problema de liquidez, un robo y había recorrido el mundo, llegando a 41 países y 101 rebotes (o pases de una persona a otra).

Pero el segundo “accidente” fue aún más memorable ya que involucró a una figura popular en el mundo de las criptomonedas. Giacomo Zucco, un desarrollador muy activo en la comunidad Bitcoin, recibió la antorcha y decidió que sería buena idea pasarla al usuario “Wizard_Btc”.

Este mago, luego de recibir 1.230.000 Satoshis desapareció —valga la redundancia— como por parte de magia.

En este momento la antorcha no solo fue robada por segunda vez, sino que experimentó su segundo problema de liquidez —sólo que Zucco tenía más experiencia lidiando con este tipo de situación.

La antorcha ya era demasiado grande para pasar entre canales normales, por lo que Zucco abrió un canal privado para poder efectuar la transacción.

Zucco no estaba dispuesto a dejar morir la antorcha. Y luego de un largo hilo explicando la historia de su robo, anunció que enviará los fondos a un usuario de nombre ElkimXOC. La antorcha volvió a arder y Giacomo se autoidentificó como el “revividor de antorchas”.

ElkimXOC cumplió su promesa, se portó bien, la antorcha siguió recorriendo el mundo y al momento de redactar este artículo se encuentra en manos del equipo de MyNodeBtc.

¿Qué otras aventuras le esperan a la antorcha? Esperemos que ninguna desagradable. Sin embargo, más allá de llamar a las personas a evaluar mejor en quienes confían; los tropiezos de la antorcha demuestran que, a pesar de ser sumamente popular, la fase de desarrollo de la Lightning Newtork no es algo para tomarse a la ligera.