A principios de esta semana, el multimillonario filántropo de Twitter Bill Pulte prometió entregar algunos satoshis a sus 1,4 millones de seguidores. Y, tan contento estaba Pulte consigo mismo, que incluso compró más bitcoin. Si los precedentes son algo a tener en cuenta, en algún momento Pulte cumplirá su promesa.

Sintiendo el FOMO, una cuenta de propinas de la criptomoneda Nano, @nanillionaire, decidió enviarle a Pulte $1,000. Para ser claros, la cuenta de propinas no recibió los satoshis de Pulte, cuyos destinatarios aún no han sido anunciados. Pero quería tratar de atraer la atención de Pulte hacia Nano, una criptomoneda alternativa que ofrece transacciones instantáneas y sin comisiones (¡ah, conseguiste lo que querías, Nano!).

Pulte aún no ha aceptado la transacción, pero, con el costo de bitcoin en poco menos de 7.000 dólares, aceptar la propina a cambio de algo de bitcoin podría ser una oportunidad para que Pulte recupere su dinero. Sin embargo, dado que Pulte es un multimillonario literal —hizo su dinero en el negocio de las inversiones— esta opción parece poco probable.

Si Pulte empieza a cambiar dinero por otras altcoins, puede perder el respeto de los maximalistas de bitcoin, que están demasiado ansiosos por retuitearlo ahora mismo. Nano le sugirió que lo regalara, pero si la cuenta filantrópica de Nano en Twitter empieza a atraer a sus seguidores, Pulte podría perder su rebaño.

Dado que la capitalización del mercado de Nano es de 90 millones de dólares, menos de la décima parte de la riqueza total de Pulte, el querido Bill podría tener suficientes fondos en sus bolsillos para mantener a sus discípulos con él por el momento.