Quien dijo que los hacks de criptomonedas eran cosa de grandes potencias como Estados Unidos, China o Rusia? Los traders de Venezuela también tienen que lidiar con hackers además de las sanciones, la volátil economía y las persecuciones gubernamentales.

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas de Venezuela (el equivalente al FBI de Estados Unidos) anunció recientemente la detención de dos personas que habían conseguido hackear los servidores de una plataforma de intercambios venezolana, robando 101 BTC.

José Manuel Osorio Mendoza , 33 y Kelvin Jonathan Diaz, 34; tuvieron acceso a los servidores de Bancar Exchange, una exchange autorizada para operar en Venezuela. Tras hackear la seguridad de dicha plataforma, procedieron a hacer transferencias de Bitcoin a varias cuentas que posteriormente se determinó que estaban asociadas a ellos.

Los hackers arrestados por las autoridades de Venezuela. Imagen: CICPC

Los expertos policiales consiguieron rastrear los protocolos de ofuscación usados por los hackers consiguiendo que todos provenían de una misma empresa:

“Nuestros funcionarios después múltiples Experticias financieras determinaron quienes tenían acceso a los servidores que le prestan servicio a la Casa de Intercambio de Criptoactivo (BANCAR), logrando identificar a través de la comprobación científica, que para el momento del hecho existían conexiones remotas, del proveedor de servicios CANTV, desde la sede de la empresa PROINSA c.a.” dijo el CICPC en su cuenta oficial de Instagram.

De acuerdo con lo que informaron las autoridades, los hackers de al menos 101 BTC de la plataforma y pasaron a enviar sus ganancias a varias cuentas de personas naturales y algunas empresas no identificadas.

Bancar es una exchange aprobada por la Superintendencia Nacional de Criptoactivos. Existen al menos 10 plataformas operando legalmente en el país, de las cuales Amberes y Criptolago son las más conocidas y las que manejan un mayor volumen de operaciones.

En Venezuela los negocios de criptomonedas están permitidos pero son fuertemente regulados. La minería por ejemplo, requiere de un registro y autorización previa independientemente de que la persona tenga un viejo ASIC en su cuarto o una granja minera. Así mismo, las exchanges requieren de una autorización para operar legalmente en territorio venezolano.

De igual forma, los negocios deben expresar las ganancias obtenidas en criptomonedas, y los usuarios están sujetos a cargas impositivas en caso de realizar pagos con criptomonedas.

Las autoridades no dijeron si los hackers tenían acceso a algún otro token. Parece que los hackers eran unos bitcoiners empedernidos, lástima para ellos que BTC rompió su máximo histórico tan cerca del momento de su captura.