Parece que el gobierno de Nicolás Maduro quiere tanto a los venezolanos que no está dispuestos a dejar que abandonen el país tan fácilmente. El 8 de enero de 2020, el Servicio Administrativo de Identificación y Extranjería recordó al país su decisión de anclar el costo de los pasaportes al valor del Petro.

La emisión de pasaporte tiene un valor de aproximadamente 3,35 Petros, mientras que el valor de la prórroga ronda los 1,67 Petros. El valor del Petro según cifras oficiales ronda los 59 dólares norteamericanos.

Es decir, cada venezolano tendría que pagar cerca de 200 dólares por recibir un pasaporte de acuerdo con los nuevos estándares del servicio gubernamental con competencia en la materia.

Sólo a modo de comparación, el costo de un pasaporte en los Estados Unidos ronda los 145 dólares y alcanza los 75 dólares en Colombia, país vecino de Venezuela.

Si aún parece normal que Venezuela tenga lo que podría ser el tercer pasaporte mas costoso del mundo —según estadísticas recopiladas por Passport index y Bank Bazaar— quizá el hecho de saber el tiempo que debería trabajar un venezolano bajo sueldo mínimo para viajar fuera del país sirva para poner las cosas en perspectiva.

De acuerdo con la ley venezolana, el salario mínimo en Venezuela es de 150.000 Bolívares mientras que el salario integral que incluye un bono de alimentación ronda los 300.000 Bolívares. La calculadora oficial de valor del Petro situaría el salario integral en 4.92$ o 0.083 Petros.

En otras palabras. Si un venezolano que gane un salario integral, quisiera irse del país; tendría que trabajar más de 40 meses sin comer, comprar productos ni pagar servicios públicos. Esto serían más de 3 años de trabajo solo para un pasaporte. ¿Todavía sigue pareciendo normal?.

Esta situación no es más que otra faceta de las fuertes distorsiones económicas que se viven en el país. El gobierno espera que la adopción masiva del Petro pueda disminuir estas asimetrías, pero con unos precios dolarizados, unos salarios expresados en bolívares y una economía luchando por mejorar, dífilmente se pueda reducir esta brecha financiera.

Mientras tanto los venezolanos tienen que comenzar a ahorrar para tener esperanzas de viajar en el 2023.

Esto, claro, si ahorran en Petro.